Nuestro cuerpo necesita entre otros nutrientes, grasas para funcionar correctamente. La grasa proviene de una variedad de grupos de alimentos, especialmente de los derivados de la leche, la carne y los aceites. También se encuentra en muchos alimentos fritos, horneados y alimentos envasados. No es saludable llevar una alimentación sin ningún tipo de grasa, pero es importante consumirla con moderación.

Bajo contenido de grasas saturadas

Las grasas saturadas se encuentran principalmente en los alimentos que provienen de los animales pero también se encuentran en comidas fritas y en algunos alimentos envasados. Un menor consumo de grasas saturadas contribuye a mantener los niveles normales de colesterol sanguíneo*.

Puede declararse que un alimento tiene bajo contenido de grasas saturadas cuando la suma de ácidos grasos saturados y de ácidos grasos trans no es superior a 1,5 g por 100 g, para los productos sólidos, y a 0,75 g por 100 ml para los productos líquidos. En cualquier caso, la suma de ácidos grasos saturados y de ácidos grasos trans no deberá aportar más del 10% del valor energético**.

*Reglamento 432/2012 de propiedades saludables.
**Reglamento 1924/2006 declaraciones nutricionales.