La declaración nutricional bajo contenido de grasa la encontramos sobretodo en los caldos, pero también en algunas bebidas como por ejemplo la de espelta.

Bajo contenido de Grasa

Únicamente puede declararse que un alimento tiene “bajo contenido de grasa”, si el producto no tiene más de 3 g de grasa por 100 g en los productos sólidos o 1,5 g de grasa por 100 ml en los productos líquidos.

Una alimentación adecuada tiene que satisfacer todas las necesidades nutricionales diarias. Los nutrientes son sustancias que el cuerpo requiere para llevar a cabo distintas funciones y que sólo puede adquirir a través de los alimentos. Para que todos los procesos del cuerpo se realicen correctamente, se necesita un intercambio de energía. La energía procede principalmente de los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas.  Las grasas pueden ser nuestras aliadas o uno de los principales enemigos para la salud. Por eso es fundamental conocer qué tipo de grasas existen y cuántas debemos o podemos consumir.

En función de la cantidad de grasa que lleve el producto nos podremos encontrar las siguientes alegaciones de salud:

  • Sin grasa. Puede declararse que un alimento no contiene grasa si el producto no contiene más de 0,5 g de grasa por 100 ml de producto líquido.
  • Bajo contenido de grasa. Puede declararse si el producto tiene menos de 1,5 g de grasa por 100 ml de producto líquido.
  • Bajo contenido de grasas saturadas. Declaración permitida cuando la suma de ácidos grasos saturados y de ácidos trans en el producto no es superior  a 0,75 g de grasa por 100 ml de producto líquido.

La recomendación saludable es que en la alimentación diaria no haya más de un 30% de grasas.

Fuente: EUFIC (The European Food Information Council)